Estrategia didáctica para despertar sensibilidad literaria en jóvenes de secundaria
Resumen
Se presenta un trabajo de investigación que propone el diseño y aplicación de una estrategia didáctica para despertar la Sensibilidad Literaria. Este proceso se realiza al interior del grupo de investigación PACA, perteneciente a la Maestría en Educación, área de profundización Docencia e Investigación universitaria de la Universidad Surcolombiana (Neiva-Huila).
El grupo de investigación PACA, cuenta con cinco líneas de investigación: Currículo y calidad de la educación, las TICs y el proceso de aprendizaje, Evaluación y gestión educativa, Educación y pedagogías críticas y didácticas alternativas y Discurso pedagógico, créditos y flexibilidad curricular (Grupo de Investigación PACA, 2013). La presente investigación se suscribe en la línea de investigación Educación y pedagogías críticas y didácticas alternativas, por el hecho de reflexionar sobre nuevas alternativas didácticas para la enseñanza- aprendizaje de las Ciencias Humanas, específicamente la Lengua Castellana, en busca de vivir la lectura con un sentido ético, estético y social.
La lectura comprensiva se hace escasa en las aulas y las razones se derivan desde diferentes aspectos: los modelos pedagógicos tradicionales enfocados en la enseñanza memorística de temáticas históricas y estructurales de los textos literarios, el aprendizaje gramatical sin un propósito comunicativo en la vida cotidiana de los estudiantes, la lectura obligatoria de obras, las prácticas de control al evaluar que se centran en resultados cuantitativos y el mal uso de la tecnología han alejado a los estudiantes de vivir experiencias literarias que despierten su sensibilidad humana.
Otro aspecto se deriva desde lo social, padres de familia con ausencia de patrimonio cultural y literario para transmitir a sus hijos, además de una cultura que no ha cultivado el amor a la lectura impide que los estudiantes adquieran el deseo de leer como un acontecimiento que los lleve a explorar sus emociones y a confrontar su forma de pensar.
La encuesta nacional de Lectura (Enlec) liderada por el Dane reveló en el año 2017 que los colombianos han mejorado sus hábitos lectores (cantidad promedio de libros que se leen en un año) respecto a las encuestas de los años anteriores. Según la encuesta un colombiano lee en promedio 2,7 libros por año, frente a 2 libros por año del 2016 y 1.9 libros del 2014. Sin embargo, estos datos no evaluaban comprensión, sino hábito lector. Ante estas estadísticas, Zubiría cuestiona, “La pregunta que tenemos que hacernos los colombianos, no es cuántos libros leemos, sino cuántos, de los que leemos, entendemos”. (Semana, 2018).
La estética del lenguaje ahora denominada como literatura (MEN 2006) hace parte de los componentes del área de lengua castellana, y se convierte en una herramienta fundamental para promover procesos lectores significativos, ya que enseña por sí misma al permitir la compleja exploración del ser humano. Nussbaum (1995) afirma “La Literatura se centra en lo posible, invitando al lector a hacerse preguntas sobre sí mismo (…) a ponerse en el lugar de personas muy diversas y a adquirir sus experiencias (…). En consecuencia, activan las emociones y la imaginación del lector”. (p.30).
Por otro lado, Morin (1999) lo plantea desde un género literario específico, además de incluir las bondades de otras artes.
La poesía, que forma parte de la literatura y, al mismo tiempo, es más que literatura, nos introduce en la dimensión poética de la existencia humana. Nos revela que vivimos no sólo prosaicamente –sometidos a la utilidad y a la funcionalidad- sino poéticamente la Tierra, entregados al deslumbramiento, al amor, al éxtasis. Nos comunica, por medio del poder del lenguaje, con el misterio, que está más allá de lo decible. Las artes nos introducen en la dimensión estética de la existencia (…) se trata de mostrar que, en toda gran obra, de literatura, de cine, de poesía, de música, de pintura, de escultura, existe un pensamiento profundo sobre la condición humana. (p.47)
En ese sentido, surge la sensibilidad literaria entendida como la capacidad para percibir y sentir a profundidad, una facultad humana que mejora no sólo la comprensión de lectura sino la comprensión de sí mismo, del otro y del entorno. Cruz Kronfly (1995) lo plantea desde una sensibilidad especial que desarrolla el escritor, el filósofo o científico: “la sensibilidad literaria, entendida como distanciamiento crítico respecto de las formas convencionales de percibir y sentir el mundo y la realidad…” (p. 153).
En ese sentido la literatura es el vehículo que conduce a los estudiantes a experimentar la parte afectiva del ser y las problemáticas universales que son inherentes a la condición humana, por esta razón se propone la estructuración de una estrategia didáctica para despertar la sensibilidad literaria en la enseñanza de la literatura, en otras palabras, a través de la sensibilidad literaria los estudiantes amplían su facultad para comprender y conocerse a sí mismo, para mejorar los procesos de lectura, especialmente la interpretación textual, despertando el gusto estético por la literatura, y, finalmente, iniciando la construcción de un pensamiento crítico, es decir desarrollando habilidades cognitivas que lleve a los sujetos a cuestionar la información, a buscar la verdad de las cosas y a fomentar un pensamiento independiente que interactúe con el mundo desde su condición de dignidad para comunicar lo que siente y piensa.
