Habitar la ciudad desde prácticas sociales significativas en ecología para la construcción de paz, convivencia, reconciliación y educación ciudadana en Florencia-Caquetá
Resumen
El proyecto se ubica en el núcleo problémico denominado “Habitar la ciudad desde prácticas sociales de paz” del programa de investigación “Escuela dinámica para la construcción de paz, equidad y convivencia social en el posconflicto”. En este marco, el proyecto se propuso explorar en diferentes escenarios, aquellas prácticas sociales que aportaran a la construcción de esa escuela dinámica pretendida.
En esta intencionalidad, se buscó en los procesos sociales ecológicos, generar una base de datos que contuviera información sobre estas prácticas sociales relevantes. Esta información debería contener aspectos referidos a los procesos que desarrollan, los actores sociales que participan, las dimensiones de mayor relevancia y los contactos necesarios, que permitan documentar estos casos, en otra investigación profunda, desde procesos que expliquen niveles de relación entre las dimensiones estructurales y procesuales1, para ser considerados en una propuesta curricular que se abordará en otros momentos del programa de investigación. En este caso se definieron, desde esta aproximación, las experiencias consideradas “prácticas sociales significativas”.
Para tal propósito se seleccionaron escenarios sociales en la ciudad de Florencia, que se analizaron mediante procesos de observación y diálogos coloquiales para identificar esas experiencias que podían ser llevadas a documentación. Se podrían llegar a casos dignos de documentar por medio de referencias de personas particulares en cuyo evento, se realizaron visitas a la experiencia referida para ver la pertinencia de su vinculación como caso relevante.
Un caso a documentar podía ser aquel que viniera de una organización social, sea ella una institución educativa formal o una Organización no formal. Para su determinación, se tomó en consideración las tres categorías básicas de la representación social y los simbólicos, esbozadas por Moscovic y Cassirer: la objetivación y el anclaje social.(Jodelet, 1984, p. 480) y la significación social definida por Cassirer (1971, p.52) como una de las categorías centrales en una función simbólica: la permanencia en el tiempo, la práctica social y la significación.
En el primer caso, se asume que una experiencia está suficientemente objetivada, cuando tiene repercusiones profundas en cada uno de los actores sociales del grupo que la ha configurado. En el segundo, la experiencia tiene anclaje social cuando ha logrado permanecer en el tiempo como experiencia que se esboza con regularidad y en el tercer caso cuando significa algo para alguien.
El proceso de investigación se apoyó en las teorías del construccionismo social y la fenomenología, en particular en aquellas que dan reconocimiento a los imaginarios sociales y desde ellas, en teorías pedagógicas, curriculares y didácticas críticas y transhumanas tomando v como eje metodológico el enfoque de complementariedad planteado por Murcia y Jaramillo (2008).
Dentro de los hallazgos, fue posible rescatar la práctica social significativa denominada Taller teórico práctico de seguridad alimentaria y asociatividad, donde se reivindican elementos claves para una construcción de paz: la convivencia, el trabajo colaborativo, la integración familiar, la unión y la seguridad alimentaria, teniendo en cuenta que estas prácticas generan dinámicas para el reconocimiento del contexto y su entorno, así como, el reconocimiento del otro, elemento vital para la transformación de la realidad y la construcción de territorio y buen vivir.
