Retos de las madres comunitarias en el proceso de transición como agentes educativos y comunitarios en la comuna 8 del municipio de Neiva – Huila
Resumen
El rol de la mujer en la sociedad colombiana ha venido evolucionando desde la aparición del movimiento de liberación femenina, donde con paso firme se lucha contra la discriminación de género en busca de equidad social. “Ese cambio surgió de la necesidad de asumir un papel protagónico en el destino del país y de aportar con talento, iniciativa y perseverancia con el desarrollo y la construcción del país”. (Santacruz, 2008, párr. 2)
Desde este contexto, el desarrollo de la valoración del trabajo femenino ha cambiado y con ella la enseñanza y educación de los hijos. Cuando una mujer se dedica al cuidado de sus hijos, a pesar del valor que tiene esto en términos de construcción de capital humano, solamente desarrollan esa actividad, pero, como en la crianza tradición hay mayor formación en valores y se presentan las pautas de crianza con mayor asentamiento en la educación básica, aunque no se puede enseñar con técnica ni con pedagogía, porque nuestros padres algunos no las tienen, razón por la cual se otorga este papel a quienes están en el proceso de formación y cuando son niños de escasas edades, la formación se inicia desde los centros de formación y preparación dispuestos por el Estado para beneficio de la niñez Colombiana. (Constitución Política de Colombia, 1991)
A este respecto se cita a Torres (1996) quien señala que “no es posible mejorar la calidad de la educación sin mejorar prioritaria y sustancialmente la calidad profesional de quien enseña” (p.1) por lo que se hace referencia al direccionamiento que debe darse a la educación, entonces como los padres ya no ejecutan en pleno las funciones de cuidadores, entran a actuar las madres comunitarias que precisamente en ese afán de institucionalizar y mejorar el sistema, son capacitadas para que el proceso de educación inicial sea óptimo durante el nivel de formación, exigiéndoseles para que su enseñanza esté respaldada por un proceso de formación, puesto que se debe recordar que la educabilidad es la capacidad de adquirir nuevas conductas a lo largo de la existencia y se sustenta en la plasticidad, concepto biológico referido a la capacidad de cambio o de adquisición de nuevas conductas de los seres vivos.
Sin embargo, resulta que el hombre la posee en mayor grado que ningún otro ser vivo, porque tiende a ser el más complejo y el más necesitado de adquirir conductas para sobrevivir, siendo el proceso de transición (cambio de madres comunitarias a formadoras de agentes educativos y comunitarios), la forma de supervivencia para no entrar en vía de extinción, porque quien no se forma o se educa, tiene tendencia a ser excluida del proceso, dado que se requiere calidad de enseñanza.
La docencia es un trabajo, en tanto se halla sujeto a condiciones materiales que definen y enmarcan sus interacciones. Está caracterizada por un conjunto determinados de saberes, específicos y particulares, del tipo de actividad laboral de que se trata. El educador es el profesional que intencionalmente se dedica a la actividad de crear condiciones de desarrollo de conductas deseables. “El educador y como tal, es objeto y sujeto de la historia y que en su tarea debe comprometerse con otros a hacer historia, él es un constructor de la historia en la medida que actúa conscientemente para ello”. (Luckesi,1998, P. 87)
El comportamiento que se espera de un docente en la actualidad no es el mismo que en una educación tradicional, no es el mismo de un nivel a otro, ya que su rol era fundamentalmente consolidar las realidades del entorno, reproduciendo en los alumnos las verdades culturales y científicas de los grupos sociales dominantes, en el estrecho mundo cultural de una nación.
El docente de hoy tiene mayores expectativas y propósitos con alta proyección, producto de las transformaciones que lo hacen más versátil en una revolucionaria sociedad, de la cual se suple toda la colectividad, con modelos y nuevas formas de vida, cada vez mejores y apropiadas para los niños porque son ellos a quienes debe orientarse la labor educativa con procesos adecuados y dinámicos que permitan construir mayores y mejores entornos sociales.
En este contexto, la estructura de la presente propuesta parte del hecho de mostrar el rol que cumplía anteriormente la madre comunitaria y la labor institucional en el proceso de formación, destacando elementos preliminares que indican la importancia de este cambio, hasta desarrollar un diseño metodológico que posteriormente con la realización del proyecto permiten aportes y resultados favorables a la labor.
Es así como metodológicamente el presente trabajo de investigación se desarrolla con fundamentos bibliográficos basados en antecedentes de formación de las madres comunitarias, con el fin de mostrar los propósitos que se piensa desarrollar con la finalización del mismo y los retos a los cuales se debe enfrentar desde la misma capacitación y aprendizaje de ellas como profesionales en el mundo que les ha tocado desempeñar socialmente y que ven en la educación una forma de progreso y ascenso para esta actividad.
